Luis Feás inaugura la exposición "Madre Asturias"
Comisariada por Luis Feás, la exposición Madre Asturias. De la España negra al arte de avanzada, fruto de la colaboración del Gobierno de Asturias con el Banco Sabadell, invita a recorrer más de siglo y medio de historia cultural para descubrir cómo el arte ayudó a construir la imagen, la identidad y la modernidad de Asturias.
A través de 59 obras de 37 artistas, la muestra propone una mirada amplia sobre la evolución de la comunidad y sobre el papel que desempeñaron los creadores a la hora de interpretar y representar una sociedad en permanente transformación.
Lejos de plantearse como una simple sucesión de autores y obras, Madre Asturias explora la forma en que el arte contribuyó a construir una imagen propia de la comunidad. La minería, el mundo rural, la industrialización, la emigración o los conflictos sociales aparecen así como algunos de los grandes temas que ayudan a entender la evolución de Asturias y la manera en que fue configurando su identidad colectiva.
Por primera vez, una única exposición reúne obras, artistas y corrientes que permiten seguir la construcción de la identidad visual y cultural asturiana a lo largo de más de ciento cincuenta años. Desde el costumbrismo decimonónico hasta las propuestas más recientes, el recorrido muestra cómo los creadores fueron interpretando una sociedad cambiante y contribuyeron a definir algunos de los relatos culturales que todavía hoy forman parte de la Asturias contemporánea.
Las obras proceden de 27 colecciones e instituciones diferentes, entre ellas las colecciones artísticas de Banco Sabadell y Banco Santander, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo Casa Natal de Jovellanos, el Muséu del Pueblu d'Asturies y el Museo Antón de Candás, además de ayuntamientos, coleccionistas particulares y fondos familiares. La amplitud y diversidad de estos préstamos ha permitido reunir piezas poco habituales en los circuitos expositivos y ofrecer una visión excepcional de la evolución artística y cultural de Asturias.
El recorrido abarca desde Día de fiesta (1860), de Ignacio León y Escosura, considerada la primera gran representación de tipos humanos realizada por un artista asturiano, hasta Mineros (2025), de Adrián Martínez González. Entre ambos extremos cronológicos aparecen algunas de las figuras esenciales de la historia del arte asturiano y español, como Darío de Regoyos, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Ventura Álvarez Sala, Antón o Mariano Moré, junto a una destacada selección de cartelismo de la Guerra Civil y obras vinculadas a la minería, el mundo rural, la industrialización y los grandes procesos de transformación social vividos por Asturias.
Una historia de la modernidad artística asturiana
La exposición reivindica la aportación de los creadores asturianos a la historia del arte español y pone de relieve cómo, desde una posición alejada de los grandes centros artísticos de la época, Asturias fue capaz de desarrollar una vía propia de modernidad marcada por la renovación estética, el compromiso social y la experimentación.
El título de la muestra remite a la obra publicada en 1945 por el académico José Francés y dialoga con algunas de las principales aportaciones intelectuales surgidas en Asturias durante el siglo XX, desde la España Negra de Darío de Regoyos hasta el Arte Nuevo de Ramón Pérez de Ayala, el postexpresionismo defendido por Fernando Vela o el Arte de Avanzada formulado por José Díaz Fernández.
Madre Asturias. De la España negra al arte de avanzada.
La exposición trata de analizar el proceso estético que marcó desde mediados del siglo XIX la modernización del arte en una comunidad como la asturiana, muy alejada de los centros artísticos del momento, pero que supo encontrar también su propia vía de modernidad, por lo general poco estudiada y reconocida.
Asturias, protagonista de alguno de los más influyentes acontecimientos políticos en la España del siglo XX, como la revolución de octubre de 1934 y las huelgas de 1917 y 1962 y 1963 (que tanta incidencia tuvieron en lo artístico), ha presentado siempre una gran unidad cultural, que es lógico evolucionara conforme a los sucesos históricos.
Reincorporada sin embargo tardíamente a las labores artísticas, después de siglos de abandono, la escasez de movimientos colectivos y de autores de renombre en su seno ha llevado incluso a negar lo más evidente: que también en Asturias ha habido tradición, renovación y vanguardia, iniciada en su caso con la pintura social y el tema de la minería como motivo central.
Mostrar cómo y en qué condiciones se produjo este proceso, y cuál podría ser su contribución a una nueva historia general del arte español, es precisamente el objetivo de una propuesta como ésta, tercera de un ciclo de tres exposiciones en las que se ha pretendido reflexionar sobre el origen y la identidad del arte asturiano.
Las dos anteriores exposiciones, centradas en cuestiones de contenido (en torno a un tema recurrente, como es el del paisaje, analizado en Una luz cambiante, de 2006) y de fondo y forma abstracta (en torno a un concepto, el de la pertenencia a un Norte geográfico y sentimental, estudiado en 2009), se celebraron en esta misma Sala Sabadell Herrero de Oviedo.
Esta tercera exposición gira en torno a la figura y los tipos humanos, cuyo tratamiento se adscribió desde un principio en Asturias, y de forma espontánea, a las maneras expresionistas, con una naturalidad que sólo se puede explicar si se acepta la premisa de que el expresionismo acabó fijándose a finales del siglo XIX como una de las constantes del arte español y, por añadidura, del arte asturiano, con el humorismo como vanguardia.
En el recorrido se resaltan las aportaciones de los artistas a exposiciones nacionales de Bellas Artes y a momentos históricos de especial relevancia, así como a colecciones tan importantes como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo Casa Natal de Jovellanos, el Muséu del Pueblu d'Asturies, el Museo Antón de Candás, el Banco Santander o el Banco Sabadell.
A ellas se unen Ayuntamientos como el de Avilés o Llanes y colecciones particulares de Oviedo, Gijón y Madrid, lo que permite incluir, sin caer en obviedades, un buen número de obras maestras.
Luis Feás Costilla. Comisario de la exposición.
La exposición puede disfrutarse hasta el 4 de octubre.
Sala de Exposiciones Sabadell Herrero. C. Suárez de la Riva, 4, 33007 Oviedo, Asturias.