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Luis Feás comisaría nueva exposición en Madrid | "Mi perro tiene memoria" de Luis Fernando Aguirre

 

Doble exposición de la obra de Luis Fernando Aguirre, en el Espacio Jovellanos y la Galería Malvin de Madrid, comisariada por Luis Feás.

Inauguración: Jueves, 9 de abril. 19 a 21 h.

 

 

Post-expresionista, paranoico-crítico, esquizo

En vida, muy pocos de los colegas de Luis Fernando Aguirre en el diario El País sabían de "la veteranía de su magisterio pictórico", como escribió su compañero y amigo Juan Cruz. Nacido en Villaviciosa (Asturias) en 1935, hijo de juez, ya de niño se trasladó a Madrid. En la Universidad Complutense hizo Derecho, a pesar de lo cual se dedicó profesionalmente a otros oficios diversos, en productoras de cine como la de Samuel Bronston o en el diseño de producción de películas como 'Campanadas a medianoche', de Orson Welles. Pero en particular trabajó en el departamento de arte de El País, en el que permaneció desde la fundación del periódico en 1976 hasta su jubilación y para el que realizó numerosas ilustraciones, por ejemplo para los relatos de verano 'Domingo negro' de Manuel Vicent o cubriendo los juicios de la matanza de Atocha , el 23-F y los GAL.

Porque su verdadera vocación era el arte en su acepción más genérica, y más concretamente la pintura y el dibujo, lo que en 1964 se materializó en su primera exposición individual, celebrada en la galería Quixote de Madrid. Durante los años siguientes, expuso a menudo con sus amigos Luis Delacámara y Alfredo Alcaín, con los que compartía en afán de renovación figurativa que presidió la pintura española de finales de los sesenta y principios de los setenta, según se pudo ver en exposiciones como 'El arte de los setenta', organizada por la Comunidad de Madrid. También con otros compañeros de generación como Luis Gordillo. En 1966 pudo estudiar en Alemania el expresionismo de la Nueva Objetividad, en especial Otto Dix, George Grosz y Max Beckmann, gracias a una beca de la Fundación Juan March.

Del post-expresionismo de la Nueva Objetividad de su etapa inicial pasó ya entrados los años setenta a aplicar denodadamente el método paranoico-crítico de desdoblamiento de imágenes, con un fuerte componente surrealista. Su pintura de aquel tiempo, mucho más abigarrada, se volvió compulsiva, como expresión del instinto, lo que explica la frecuente presencia en sus cuadros de animales, en especial perros, amigos y compañeros, con los que se identificaba y en los que se reconocía. Otra concomitancia iconográfica con las nuevas corrientes fue el desbordamiento que aparece en su pintura, presente en los vómitos, derramamientos y estallidos de materia líquida, bien sea agua o semen. Era una expresión de cólera, una reacción contra los poderes instituidos de la época, con una visceralidad que probablemente también tenga algo de ejercicio psicoanalítico.

A partir de 1981, su pintura experimentó una revalorización ante el triunfo internacional de los expresionismos, que en su obra se matizó con un claro acercamiento a los artistas pop británicos, en especial a David Hockney. Eso se tradujo en una resolución más fluida, que en su trabajo sobre papel gana luminosidad y transparencia con respecto a la densa consistencia matérica de los óleos de los años sesenta y setenta. A los elementos clásicos de influencia alemana añadió otros de carácter más colorista y mediterráneo, aunque el tratamiento de sus figuras siguió siendo expresionista. En plena era del entusiasmo, su pintura se alineó con la de los 'esquizos' de la Nueva Figuración madrileña, en una posición que se mantuvo hasta el final de su carrera, bien entrada la década de 2010.

Fue incluido en destacadas exposiciones nacionales, como el 'Salón de los 16' organizado por Miguel Logroño en el Museo Español de Arte Contemporáneo (MEAC), y trabajó con galerías como la Sala Amadís, de la que inauguró su nueva época, o la Sala Macarrón, con la que participó en ARCO. Siempre mantuvo el contacto con su comunidad natal y, además de estar presente en exposiciones como 'Panorama 81 del Arte Asturiano' o 'Arte Asturiano de Hoy' (1984), ambas celebradas en Madrid, expuso individualmente en la galería Tantra de Gijón (1976) y en la Sala Nicanor Piñole o la Casa Municipal de Cultura de Avilés (1981). Sus últimas apariciones en vida fueron en la Galería Chagall de Mieres (1995) y en la Fundación José Cardín Fernández de Villaviciosa (2007). Tras su fallecimiento, recibió el reconocimiento del Ayuntamiento de su villa natal con una exposición póstuma en la Casa de los Hevia (2022) y una placa en el lugar en que nació.

Ahora, con esta doble exposición en el Espacio Jovellanos y la Galería Malvin de Madrid, se reivindica su memoria y dedicación, que fue completa en cuerpo, entraña, pasión y devoción. En el Espacio Jovellanos se muestra una selección de su pintura sobre lienzo o cartón a lo largo de seis décadas, mientras que en la Galería Malvin se expone su obra sobre papel, incluidos los dibujos para el diario El País, que él consideraba trabajo pero que también son expresión de su buen hacer. Como ya escribí en su momento, Luis Fernando Aguirre era uno de esos artistas apartados a los que seguro hubiera merecido la pena conocer personalmente.

Luis Feás Costilla. Comisario de la exposición.

Del 6 al 24 de abril de 2026.

Obra sobre papel:

MALVIN GALLERY
C/ Almadén 13, junto a CaixaForum. Madrid.
Martes a viernes de 17:00 a 20:00 h. y sábados de 11:00 a 14:30 h.

Obra sobre tela y cartón:

ESPACIO JOVELLANOS
C/ Jovellanos 6, detrás del Congreso de los Diputados. Madrid.
Lunes a sábados de 12:00 a 20:00 h.