Galería Maior | Inauguración "Bidonville'" de Paola Risoli | Art Palma Brunch | domingo, 22 marzo de 11 a 13h
La galería Maior presenta la primera exposición individual en España de Paola Risoli (Milán, 1969), en colaboración con Gagliardi e Domke Contemporary. Titulada Bidonville, la muestra plantea un recorrido por una serie de "interiores": un cuerpo de trabajo homogéneo y muy representativo de la artista italiana. Ambientes ficticios cautivadores y capaces de adentrarnos en un terreno inexplorado.
Inauguración: domingo, 22 marzo de 11 a 13h, dentro de la programación de Art Palma Brunch.
Risoli articula espacios detallados tanto desde un punto de vista arquitectónico como ornamental. Sus investigaciones conceptuales y formales se traducen en maquetas tridimensionales que la artista inserta en improbables objetos desechados como barriles de gasolina, contenedores de aceites o viejos televisores. Estos misteriosos interiores funcionan como sets para una película. Escenografías que aguardan la llegada de unos personajes que activen el relato cinematográfico. Es posible que esperen incluso al público para activarse, como un cine vacío espera la llegada de sus espectadores.
En las paredes encontramos rostros estupefactos en blanco y negro y, por doquier, objetos extraños que, cuando se repiten, funcionan como señuelos capaces de activar, por sí mismos, una ficción cinematográfica.
La exposición de Paola Risoli incluye dos barriles que albergan sus maquetas y se completa con cinco fotografías que documentan y amplían estos u otros ambientes. Las fotos y las maquetas, con sus diferencias de escala y de soporte, se mueven en contrapunto; funcionan como un pasadizo hacia una especie de cavidad o cueva. ¿Refugio o cárcel? ¿Un cobijo seguro o un húmedo zulo sin salida?
La artista detiene su atención para abrirnos la puerta hacia el mundo de los marginados, de los silenciados, de los que no tienen voz, como si estuvieran ocultos en un subsuelo. Pone el foco en lo que, en general, no se ve o, mejor dicho, decidimos ignorar. Quizá nos espante constatar todo lo familiar que resulta. Por ende, estas escenas funcionan como relatos pero también como metáforas del subconsciente: lo que podría pasar o llegar a ser, pero incluso lo que nos habita en lo hondo sin que nos demos cuenta.
Deambulando por esta exposición, una cierta atmósfera siniestra pervade el espacio de la galería: lo familiar deja de ser reconocible para convertirse en una zona desconocida e incluso en una pesadilla que nos aleja de la pequeña zona de confort que nos hemos construido. Nos asomamos a un terreno que no reconocemos aunque podría estar, a todas luces, muy cerca. Escenarios atractivos y monstruosos como una película de David Lynch.
Comisariado por Francesco Giaveri.
Plaça Major, 4-1º. 07460 Pollença.