ENG

 

Buscar

 

contacto

Contactar con el IAC

Exposición de José Eugenio Mañas | Museo Municipal de Albacete

 

El Museo Municipal de Albacete acoge la exposición individual del artista José Eugenio Mañas, cuya muestra lleva por título “Por si acaso, una vez más”.

En esta exposición podemos ver más de 100 obras pertenecientes a sus últimos proyectos y las presenta a modo de instalación jugando con el propio espacio del Museo para acentuar esa sensación de extrañeza que el artista confiere a su trabajo.

Fechas: del 4 al 30 de junio.

De martes a domingo de 10:30 a 13 y de 17 a 19 horas. Lunes cerrado.

Plaza del Altozano s/n, 02001 Albacete.

Desde hace algunos años la producción artística contemporánea, está siendo dominada por la fotografía. Los artistas se han apropiado de esta práctica para desarrollar un discurso que ha alcanzado un lugar hegemónico en el mundo artístico. La obra de José Eugenio Mañas se enclava en el ámbito de la fotografía construida, ficcionada o escenificada (a diferencia de lo que entendemos por fotografía documental).

Con una trayectoria totalmente coherente, Mañas introduce en sus proyectos nociones como el humor, la ironía y el absurdo para romper con lo convencional y lo cotidiano, mediante la  creación de situaciones extrañas, unas veces inverosímiles, muchas veces cargadas de poesía, pero siempre impregnadas de una mirada que esconde un sinfín de significados que van más allá de la propia apariencia nihilista, y es que como él mismo dice “se pueden abordar temas serios sin la necesidad de  mostrarlos de una forma terriblemente seria”.

 

 

Aunque de forma general no podamos hablar de características autobiográficas en su trabajo, el artista aparece en casi todas sus obras y muchas guardan relación con momentos o experiencias de su propia vida. Su cuerpo es el eje central de su fotografía, que a través de una serie de juegos estéticos lo presenta como el lugar donde ocurren las cosas. Es un cuerpo ligado a la acción y a la performance, que como una pieza imperfecta necesita ser completado mediante la utilización de objetos y otros materiales, siempre con la intención de invertir el sentido de lo que comúnmente vemos. Ese cuerpo en movimiento es congelado únicamente por el propio acto fotográfico para convertirse en un boceto que solo puede ser acabado a través de la mirada y del pensamiento de quien contempla sus fotografías. Estas acciones parece que nunca han existido por lo que sugieren una primera aproximación al vacío de la propia existencia humana, tema al que el artista recurre muy a menudo. Este proceso de alteración y mutación parece obsesionar a Mañas, y el hecho de congelarse de nuevo por el acto fotográfico, supone la vía más directa para superar las barreras impuestas por la racionalidad y tomar contacto con la esencia misma del mundo, convirtiéndose, a la vez, en la más pura alegoría del tiempo y el devenir. 

 

 

El artista aborda el objeto desde su dimensión simbólica, pero también con su carga de subjetividad y el nuevo rol que alcanza a través de la descontextualización y el alejamiento de su función habitual; ese efecto de extrañamiento e inutilidad práctica, lo convierten en una herramienta mediadora para pensar y hacernos preguntas, pero también para reafirmar su valor de cambio a través de las propiedades nuevas que adquiere y que nos obligan a un nuevo planteamiento de la realidad. Estos objetos actúan a modo de reliquia sobre el cuerpo del artista en un intento de embellecerlo y enaltecerlo, pero en realidad no hacen otra cosa que acentuar el cuerpo como un contenedor de lo que realmente somos, un sostén de lo simulado, de lo falso y de lo artificial.