Ecce Homo | Santos Trullo / David Trullo | Garage Bonilla
Ecce Homo (‘he aquí el hombre’) es un ‘mano a mano’ entre dos fotógrafos de generaciones consecutivas en forma de ensayo centrado en la representación de la masculinidad, construido por fotografías los años 60 y 70 del archivo de Santos Trullo (Madrid, 1938-1984) y el de su hijo David Trullo, desde sus comienzos a principios de los años 90.
La exposición se conforma como una gran instalación fotográfica que por una parte propone otras formas de organizar e interpretar archivos y por otra revisar la representación de eso que llamamos ‘masculinidades’ en la imagen fotográfica desde dos puntos de vista, que se enfrentan y complementan a la vez.
La ‘queerización’ del archivo de mi padre provoca que también sea cuestionado el mío como discurso abiertamente queer. Se trata de entrar de bruces en el conflicto que supone gestionar deseo y política: 50 años después de la revuelta de Stonewall, el movimiento ‘queer’, desarrollado especialmente desde los años 80 en las artes plásticas como una serie de retos a la representación del género, expresión de la disidencia sexual y deconstrucción de las identidades estigmatizadas, se encuentra en la encrucijada de su ‘normalización’. Los progresivos avances en los derechos de la comunidad LGTBIQ+ ha generado también nuevos términos a los que enfrentarse: Homonacionalismo, Homocolonialismo, Homonormatividad, Pinkwashing…
En el siglo XXI, los derechos LGTB se han convertido en una herramienta diplomática y un estándar de civilización ajustado a la ‘narrativa del progreso’, que reproduce las divisiones entre oeste y este, norte y sur, primer mundo y tercer mundo, a partir de una supuesta excepcionalidad occidental u occidentalidad.
Además, desde lo puramente fotográfico, y en riguroso blanco y negro, asistimos también a un entretenido duelo entre las dos facciones (lo fotodocumental y lo pictorialista) que siempre se han mirado de reojo, cuando menos. Situar los dos archivos mezclados y revueltos pone en evidencia los supuestos de uno y otro, y lima diferencias.
Aprendí fotografía al revés. A los 12 años hacía de ‘pinche de laboratorio’ a mi padre, fotorreportero taurino que en ese momento trabajaba para la revista ‘El Ruedo’. Era una revista semanal, y había que sacar el trabajo a toda velocidad. A mi padre le venía muy bien mi ayuda, y yo estaba encantado. A tan tierna edad ya sabía revelar película y hacer copias con la ampliadora, pero apenas había usado una cámara. Supongo que todo aquello influyó en mi mirada como ‘fotógrafo’, porque nunca me encontré cómodo con la categoría. Mi padre murió prematuramente en 1984, y entré en la Facultad de Bellas Artes en 1987, donde volví al cuarto oscuro. Había heredado sus cámaras y material de laboratorio, que utilicé sin apenas renovar el equipo fotográfico hasta que abandoné definitivamente la fotografía analógica en 2002.
Texto: David Trullo.
David Trullo es artista visual y comisario independiente. Su trabajo se centra principalmente en la iconografía y los distintos niveles o contextos de la imagen y sus procesos de reproducción, representación y distribución, en torno a la reinterpretación, la reconstrucción, la alteración y la composición diálogos y confrontaciones sobre distintos aspectos de la sociedad contemporánea adscritos a imágenes ya existentes, resignificando textos, contextos y pretextos. Su mirada se dirige especialmente a cuestiones de representación del género.
Como artista ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en galerías comerciales, museos y centros de arte en Europa y América desde 1992 como Tabacalera, Madrid (2018), TEA Tenerife (2016), Bienal de Fotografía de Córdoba (2015), CACT Ticino, Suiza (2013), Leslie Lohman Foundation, New York (2012), Instituto Cervantes, Palermo/Berlín (2011) , Schwules Museum, Berlín (2011), Kubo Kutxa, San Sebastián (2011), Academia de San Carlos, México (2010), Hardcore Gallery, Miami (2009), CDAN Huesca, (2008), Museo Universidade Sao Paulo (2008), Trienal de Fotografía de Finlandia (2005). Ha participado en ferias y festivales como ARCO, Estampa y PhotoEspaña en Madrid, Art Miami y The Armory Show en USA.
Ha recibido premios como la Bienal de Ibiza y el Magrama de fotografía, y becas de artista residente en el Irish Museum of Modern Art, Dublín y la Sociedad Karl Hofer, Universität der Kunste, Berlín. Entre sus últimas exposiciones individuales destacan ‘Coined’ (2016) en el Museo Lázaro Galdiano, ‘Queer Cabinet’ (2017) y ‘Álbum de Salón y Alcoba’ (2024) en el Museo Nacional de Artes Decorativas y ‘findesiglo’ (2026) en el Centro Niemeyer.
13 junio – 18 julio 2026
Garage Bonilla. c/ Morenés Arteaga, 15. Madrid.